lunes, 16 de enero de 2012

Me comprometo públicamente a tratar de SEGUIR ESCRIBIENDO MAL




A veces la vida no es tan justa como uno quisiera, ¿porque sera no somos los hijos del tío o la tía rica que casi todos los Colombianos  tenemos? 

aaaa porque familia que se respete tiene su tía rica, aunque muchas veces no tiene tanto como decimos solo por sentirnos mejor y compensar la carencia, o por chicanearle a no sé quien, o por sentido de seguridad... o solo por hablar pendejadas. Pero de lo que si estoy seguros es que por lo menos este allegado querido está unos escalones más arriba de nuestra precaria situación económica.

Regresa la fecha de volver a trabajar, bendecidos los que trabajamos, empezar labores nos genera cierta zozobra, cierta duda, como que eso que hacemos casi todo el año nos costara seguir haciéndolo, es que levantarse temprano arreglar la ropa el día anterior pasar largas horas en una oficina o sitio de trabajo ejecutar labores con las que muchas veces no estamos de acuerdo... no es fácil.

Pero después de unas ¡¡¡merecidas vacaciones¡¡ me comprometo públicamente a tratar de SEGUIR ESCRIBIENDO MAL, como dice el Sr Adolfo Zableh “hablar en primera persona es muy fácil. Cuando no se sabe escribir lo más sencillo es redactar una carta abierta o escribir de uno mismo, de sus gustos y de sus miedos. Yo odio el primer recurso, aunque el segundo me sale de maravilla. Siempre lo uso para disimular mi falta de talento

Aunque en mi caso no aplica, yo trato de escribir en primera persona a ver si algún día me sale una columna medianamente coherente y de esa manera encantar a más de un lector ocioso y desprevenido al cual atrapare en el blog como una muestra de que los milagros si existen.

Aclaro qué; labores que todo el año deseamos realizar empiezan con un pequeño paso, es por esta sencilla razón que estoy empeñado en escribir, y escribir periódicamente aunque sea mal, para poder de una vez por todas dejar  la romántica costumbre de estar aplazando cuanta responsabilidad debo y tengo que asumir, este será el medio para la catarsis aplazada que tal vez un lector decida leer.

Nota; no respondo por las consecuencias,  no he dejado la romántica costumbre.
Y con respecto a la tía rica, creo que no tengo tal cosa… soy de los pocos que no aplican a tal lujo.